‘Se pierden’ objetos de valor artístico y cultural de Los Pinos

A lo largo de los años muchas cosas que estaban en la casa oficial de Los Pinos se han perdido, señalaron especialistas, periodistas y testigos de la vida cotidiana.

 

Regeneración 31 de julio de 2018.- De la casa presidencial austera de Lázaro Cárdenas a la que actualmente habita Enrique Peña Nieto, Los Pinos ha pasado por diversas transformaciones, pero en todas ellas, están presentes objetos con valor artístico, cultural (y material, por supuesto), de los cuales, algunos han “desaparecido”.

Según un reportaje de El Universal, a través de los años y con las múltiples remodelaciones que se han llevado a cabo en la, hasta ahora, casa presidencial, diversos objetos de valor han desaparecido.

“Especialistas, periodistas y testigos de la vida cotidiana y familiar de Los Pinos, también apuntan a que muchas cosas se han perdido a lo largo de los años y que pese a esos inventarios que pocos conocen, al parecer no existe registro oficial de qué es lo que ha sucedido con gran parte de este patrimonio”, dice el texto.

Desde su construcción, la Residencia Oficial ha sido depositaria de bienes mueble de la nación; los pisos se fueron llenando de mármol, los techos de candelabros; las paredes muestran obras de los más reconocidos del país.

Si bien algunos de dichos objetos han tenido como destino Bellas Artes, la Secretaría de Hacienda o el Conservatorio Nacional (en el caso de algunos pianos), otros han sido devueltos a sus dueños, los propios presidentes o sus familias; muchos objetos permanecen ilocalizables, indicó la crítica de arte especializada en el diseño moreno y contemporáneo mexicano, Ana Elena Mallet.

“No sabemos qué ha pasado con todos esos objetos y obras que han formado parte de Los Pinos y que han sido cambiados en cada remodelación que han hecho cada uno de los presidentes. El documento más público de lo que existe en la residencia es el libro Los Pinos. Ésta es tu casa, que mandaron a hacer los Fox. De modo que antes de plantear un nuevo proyecto me parece que Bellas Artes y el Centro Nacional Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Muebla deben estar involucrados, incluso podrían invitar a especialistas independientes que puedan entender y explicar qué ha pasado ahí, cómo y dónde están tantas cosas”, dijo.

De acuerdo con Sergio Zaldívar, arquitecto y extitular de la Dirección de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural del extinto Conaculta, indicó que impune e impúdicamente, los titulares de diversas oficinas federales y Presidencia, pedían obras de arte para decorar sus oficinas.

Otras historias dan cuenta de cómo los residentes de la casa presidencial, entregaban regalos históricos a sus esposas o amantes, como la Silla de Montar de Emiliano Zapata, que estaba en poder de Sasha Montenegro, viuda de López Portillo y quien finalmente en 2008 inició un proceso legal para regresarla a un museo de Morelos.

También está la historia de Enrique Castillo, periodista habitual de la casa presidencial, quien sabía que varios objetos históricos fueron a parar a la casa de Irma Serrano, cuando Gustavo Díaz Ordaz tenía una relación extramarital.

“Muchas cosas se las llevó Gustavo Díaz Ordaz para regalárselas a Irma Serrano, sé que hay cosas del Castillo de Chapultepec que están en (su) casa”, dijo.

En abril pasado, cuando se dio a conocer que Andrés Manuel López Obrador, tiene la intención de hacer de Los Pinos un espacio cultural, la mujer propuesta por el tabasqueño para ser la Secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, indicó que el primer paso sería determinar qué cosas están al interior del recinto.

“Primero hay que ver qué hay adentro, no hay mucha gente que conozca lo que hay en estos edificios. El patrimonio que exista ahí, por supuesto que se preservará”, dijo.

De acuerdo con la página Elitespacios, sólo la construcción del complejo de Los Pinos, tiene un valor de 2 mil 478 millones 500 mil pesos, lo que incluye La Hormiga, es decir el terreno; Casa Lázaro Cárdenas, Casa Ruiz Cortines, Casa Miguel Alemán; Las Cabañas (2) y construcciones extras.

Pero sobre las obras de arte que se encuentran en la casa poco se sabe, la información más reciente es de una solicitud de información durante el periodo de Felipe Calderón, quien indicó que había 47 objetos de valor artístico, entre ellos unos patos de madera, una escultura de Sebastián, una obra Sin Título de José Luis Cuevas, otra de Manuel Felguérez, así como piezas de Juan Soriano, Rafael Cauduro y Julio Galán.

Por otro lado están las obras que están a “comodato”, pero que son propiedad del INBA, un total de 17 piezas pictóricas de autores como Toledo, Velasco, Soriano, Anguiano, Siqueiros y Clausell; además de tres obras de Hacienda de Tamayo y Ceniceros Reyes.

Entre obras de arte, alfombras, candelabros y opulencia, poco queda de la Residencia Oficial que planeó Lázaro Cárdenas, cuando los pisos no tenían alfombras, los muebles eran sencillos y las paredes no ostentaban cuadros ni adornos. Cuando la intención era que los visitantes “se sintieran como en su casa”.