El Fan Fest del Zócalo se ha vuelto la «sede alterna más popular del evento», informó la Cámara Nacional de Comercio
Regeneración, 19 de junio 2026– Tras una semana del inicio del Mundial de Fútbol, en la Ciudad de México se ha producido un impacto económico de más de 322 millones 879 mil pesos solo en el FIFA Fan Fest del Zócalo, resultado del consumo de comida, bebidas, así como por los servicios de alojamiento, transporte y entretenimiento.

Cálculo
Este cálculo fue realizado por la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) local.
Según datos proporcionados por las autoridades locales y la FIFA, el Fan Fest del Zócalo “se ha establecido como la sede alterna más popular del evento”.
Ha tenido una asistencia promedio de alrededor de 82 mil 400 personas cada día, lo que significa que hasta ahora han acudido 576 mil 800 individuos.
En contraste, después de su remodelación, el aforo del Coloso de Santa Úrsula es de 87 mil personas, de acuerdo con el sitio web del gobierno local.

Diferencia
Esto implica una diferencia de 4 mil 600 asistentes más.
La organización empresarial apuntó que cada persona que asiste al Zócalo gasta, en promedio, entre 560 y mil 150 pesos en alimentos y bebidas.
Por esta razón, se espera que la Copa Mundial genere una derrama económica de 26 mil 280 millones de pesos.
Vicente Gutiérrez Camposeco, presidente de Canaco, comentó sobre las oportunidades de la Ciudad de México.

Eventos
“Posee la infraestructura, la oferta turística y la capacidad de servicios necesaria para albergar eventos internacionales de gran envergadura.
Esta llegada de personas refuerza la actividad económica y presenta una imagen favorable de nuestra ciudad ante millones de personas en todo el mundo”, expresó.
Destacó que la Copa Mundial está generando beneficios significativos para sectores clave como el alojamiento, restaurantes, comercio en general, entretenimiento y transporte.

Distribución
Sin embargo, es crucial que el impacto económico se distribuya equitativamente entre micro, pequeñas y medianas empresas.
Así como también a familias y negocios locales, que son la base de la actividad comercial.
“Particularmente ante los altos costos de operación y las estrictas comisiones que enfrentan los establecimientos comerciales”.













