Tomás Zerón huyó a Israel gracias a los nexos que tenía con el ciberespionaje

Tomás Zerón pudo viajar a Israel en plena pandemia gracias a los lazos que tiene con vendedores de tecnologías de seguridad israelí

Regeneración a 7 de diciembre de 2020. Tomás Zerón de Lucio pudo viajar a Israel en plena pandemia de Covid-19 gracias a los lazos sólidos que logró con vendedores de tecnologías de seguridad israelí durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Las autoridades mexicanas buscan a Zerón por estar involucrado en delitos de tortura y desaparición forzada.

Además, por malversar mil 102 millones de pesos de la extinta Procuraduría General de la República (PGR).

De acuerdo con una investigación en la que participan 60 periodistas de 24 medios en 18 países, entre ellos, Proceso, una fuente en Israel indicó que Zerón pudo viajar al país del Medio Oriente gracias a sus contactos y amistades en ese sector empresarial.

Empresas israelíes

Algunos personajes cercanos a Zerón serían el empresario israelí Avishay Samuel Neriya, cónsul honorario de México en la ciudad de Haifa desde 2014.

Avishay ha sido socio de Uri Emmanuel Ansbacher en la empresa BSD Security Systems, que vendió sistemas de espionaje a agencias mexicanas de seguridad.

Ansbacher fue el intermediario clave entre las empresas israelíes proveedoras de tecnologías de espionaje y las agencias de seguridad mexicanas, entre ellas la PGR, la Sedena o el Cisen.

Dicha empresa también fue el principal distribuidor de los productos de la empresa NSO en México conocidos por el spyware Pegasus.

De acuerdo con el portal de Aristegui Noticias, entre 2015 y 2016, una empresa vinculada a Ansbacher llamada Proyectos y Diseños VME cobró 489 millones de pesos a la PGR, la Sedena y el Cisen para actualizar las licencias Pegasus que se adquirieron previamente.

Hackeo a periodistas

Las organizaciones Citizen Lab y la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) documentaron que el gobierno de Peña utilizó Pegasus para intervenir de manera ilegal los celulares de periodistas, defensores de derechos humanos, diplomáticos extranjeros y políticos, entro otros.

El director de la revista Proceso, Jorge Carrasco, fue blanco de ese hackeo, al recibir en un mensaje un vínculo sobre una nota periodística.

Amnistía Internacional y Forbidden Stories analizaron el vínculo y descubrieron que dirigía hacia un servidor de NSO cargado con el spyware.

En ese momento, Carrasco acababa de participar en la investigación Panama Papers.

Cabe señalar que en aquel entonces, Zerón era uno de los actores centrales en el mercado del ciberespionaje en México.

Wikileaks 

En 2015, Wikileaks filtró una serie de correos electrónicos internos donde los empleados de Hacking Team presentaban a Zerón como “el comprador definitivo”.

Zerón aspiraba a dotar con tecnologías de vigilancia a todas las fiscalías estatales.

Investigación

Forbidden Stories confirmó que, durante las administraciones de Fidel Herrera y Javier Duarte, una célula clandestina de espionaje vigilaba a periodistas.

En ese entonces, las empresas KBH y BSD, vinculadas con Ansbacher negociaban con la procuraduría de Veracruz para venderle tecnología de espionaje, según datos de Hacking Team.

Cabe señalar que R3D encontró dos contratos de adquisición de tecnología de espionaje celebrados entre 2010 y 2014 por el gobierno de Veracruz.

Las empresas involucradas eran Neolinx de México y Obses de México, empresas de Gilberto Enríquez y Gustavo Cárdenas Moreno.

UIF

Obses de México se encuentra bajo investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) encabezada por Santiago Nieto Castillo.