Francia: PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas) : 10 mil compuestos con extrema resistencia al agua, grasa y calor
Regeneración, 27 de enero de 2026.– (Redacción) Francia inicia el 2026 con una estricta prohibición contra las sustancias PFAS. Estos elementos son conocidos popularmente como «químicos eternos» por su nula degradación.
La medida oficial bloquea la producción y venta de productos contaminantes en todo el territorio. La nueva ley francesa afecta principalmente a los sectores de cosmética y moda.

Las autoridades prohibieron cualquier artículo con alternativas seguras ya disponibles en el mercado actual. Esta regulación busca frenar la dispersión de compuestos que permanecen siglos en el ambiente.
Impacto en la salud y el entorno
Los PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas) son un grupo de más de 10 mil compuestos químicos artificiales.
Además, creados desde la década de 1940, caracterizados por su extrema resistencia al agua, grasa y calor.

Se conocen como «químicos eternos» porque apenas se degradan en el medio ambiente y se bioacumulan en el organismo, lo que genera riesgos para la salud
Utilizados para crear revestimientos antiadherentes e impermeables en múltiples objetos cotidianos. Estos componentes se encuentran hoy en suelos, aguas y hasta en la sangre humana.

La exposición crónica a estas sustancias provoca graves daños al sistema inmunológico. Estudios científicos vinculan estos químicos con el colesterol alto y problemas hepáticos serios.
También se relacionan con el bajo peso al nacer y diversos tipos de cáncer.
Alcance de la normativa francesa
La Ley n.º 2025-188, promulgada en febrero de 2025, establece restricciones progresivas para proteger la salud y el medio ambiente.
Así, el 1 de enero de 2026 entró en vigor la prohibición de fabricar, importar y vender cosméticos, ceras para esquís y textiles de vestir (incluido calzado e impermeabilizantes) que contengan PFAS.
Por otra parte, pare el 1 de enero de 2030, la prohibición se extenderá a todos los productos textiles sin excepción.
Sin embargo, salvo equipos de protección profesional muy específicos.
Un punto de gran controversia fue la exclusión de los utensilios de cocina (como sartenes de teflón).
Tras una intensa presión de la industria, los legisladores decidieron dejarlos fuera de esta prohibición inicial para evitar cierres de fábricas y pérdidas de empleos.
Por otra parte, las empresas deben pagar 100 € por cada 100 kg de PFAS que liberen al medio ambiente.
Se ha reforzado la vigilancia de estas sustancias en el agua potable, adelantándose incluso a las directivas de la Unión Europea.
El Decreto n.º 2025-1376 define los límites permitidos (por ejemplo, 25 ppb para PFAS individuales) para considerar que un producto cumple con la ley.
Francia es el primer país de la Unión Europea en legislar una prohibición nacional de este tipo mientras se espera una regulación común en todo el bloque.

Panorama internacional frente a los PFAS
Otros países también avanzan en regulaciones similares para proteger a sus ciudadanos. Dinamarca prohibirá estos químicos en ropa y calzado a partir de julio de 2026. En Estados Unidos, estados como California ya aplican restricciones en productos de belleza.
Mientras tanto, Francia lidera el cambio con esta legislación pionera en Europa. El mundo busca reducir la dependencia de materiales que dañan la salud global.










