Casa de subasta no se cede ante diplomacia y vende piezas mexicanas

Subasta se lleva a cabo a pesar de que el equipo diplomático luchó hasta el último momento para que el evento en París se cancelara

Regeneración, 19 de septiembre del 2019. A pesar de los esfuerzos diplomáticos por evitarlo, este miércoles se subastaron 120 piezas de arte precolombino.

La casa francesa Millon subastó 120 piezas arqueológicas mexicanas que alcanzaron un valor de más de 26 millones de pesos.

Juan Manuel Gómez Robledo, embajador de México en Francia, gestionó hasta el último momento insistiendo que el evento se cancelara.

Sin embargo, la casa de subasta “se negó de manera absoluta», indicó el embajador a la prensa tras sus gestiones.

El representante mexicano acompañado de la directora general de Asuntos Culturales de la cancillería del país latinoamericano, Laura E. González.

“México es el legítimo propietario de estas piezas y pues nos hemos reunido aquí, para manifestar nuestra inconformidad”, señaló el embajador.

“Apelamos, como lo hicimos ayer en la conferencia de prensa en la embajada, a la intervención del Gobierno francés”, apuntó Gómez Robledo.

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Se planteó que la suspensión de la subasta era un primer paso para entablar un diálogo que llevara a la restitución de las piezas «a su legítimo propietario que no es otro que México», describió el embajador.

Extracción ilícita de piezas
En tres horas, la sala de subastas en París pasó, bajo el martillo, más del 90% de las piezas ofrecidas, se vendieron en 1 millón 200 mil euros, unos 25.8 millones de pesos.
De acuerdo con información de las periodistas Guadalupe Madrigal y Kasia Wyderko, por una figura de la diosa azteca del agua, Chalchiuhtlicue, un comprador pagó el equivalente a 8 millones de pesos.
Otra de las piezas, una figura de la antigua diosa mexicana de la fertilidad, Cuatlicue, se vendió en dos millones de pesos.
En el catálogo se muestran figurillas del preclásico, elaboradas en barro, de zonas como Teotihuacán, Guerrero y Oaxaca.
De acuerdo con los especialistas del INAH, las piezas se obtuvieron en excavaciones clandestinas y salieron del territorio mexicano de manera ilícita antes de 1972.
Para proteger el patrimonio, la ley sobre monumentos y zonas arqueológicas, artísticas e históricas de México señala que los bienes culturales son inalienables y gozan de imprescriptibilidad.

La puja por las piezas comenzó como estaba previsto la tarde del miércoles en París.

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De acuerdo con la prensa francesa, Alexandre Millon, presidente de la casa de subasta, dijo que al parecer los reclamos diplomáticos y jurídicos mexicanos eran una forma de publicidad de medios.

Pero el embajador mexicano describió de manera puntual la serie de gestiones hechas por el gobierno que representa a fin de detener la subasta.

Las gestiones buscaban negociar y conseguir la reincorporación al patrimonio cultural mexicano 95 piezas que fueron extraídas de su patrimonio histórico.

Primero nos dirigimos a la casa de subasta, luego el encargado del patrimonio arqueológico mexicano.

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El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) apoyado en la Fiscalía General de la República solicitó la asistencia jurídica penal al ministerio de Justicia francés, que sigue aún en trámite, precisó.

De igual forma, hubo tres reuniones con la cancillería francesa y el ministerio de Cultura, sin olvidar a la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, Educación y Cultura (Unesco).

Precisamente la dirección de Patrimonio Cultural de este organismo envío cartas a la casa de subasta y al órgano regulador de estos comercios en Francia.

Las gestiones no han tenido resultado, lamentó Gómez Robledo, quien insistió en que las piezas deben de restituirse a su legítimo propietario «que no es otro que México».

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