En Juchitán, recuerdan solidaridad de Toledo tras terremoto

Toledo, el artista que amó siempre su tierra, auspició casi 200 toneladas de alimentos para repartir entre los damnificados del terremoto del 7 de septiembre del 2017

Francisco Toledo, conocido en su comunidad como «Chico» Toledo, aportó víveres y material de construcción a los damnificados del sismo.

Regeneración, 8 de septiembre del 2019. Pobladores de Juchitán, Oaxaca, recordaron la solidaridad del pintor Francisco Toledo tras el terremoto de hace dos años.

Conocido como Chico Min, patrocinó durante más de cuatro meses 45 cocinas comunitarias con la compra de más de 193 toneladas de víveres.

Según un reporte de la periodista Diana Manzo, Toledo entregó con esos víveres y con la ayuda de40 voluntarios, la entrega de 300 kilos diarios de tortillas.

La brigada Totopo
También, los voluntarios bajo el nombre de brigada Totopo, entregaron 4 mil piezas de pan y 45 kilos semanales de carne fresca.
También, cada semana repartieron 30 cajas de huevo blanco así como verduras y granos. Las mujeres preparaban los alimentos y lo ofrecían a la comunidad.
Las cocinas comunitarias de Toledo se ubicaron en distintas zonas de Juchitán, desde poblados como Santa Rosa de Lima, Santa María Xadani hasta Unión Hidalgo.

“Sin ser gobierno, nos ayudó mucho”
Un grupo de mujeres de la séptima sección resaltó el amor y generosidad del artista juchiteco y expresó su agradecimiento.

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“Estamos tristes por la muerte del maestro, hasta el cielo le agradecemos todo su apoyo”, dijo.

“Él vive para nosotros, porque sin ser gobierno nos ayudó mucho, nos dio comida y eso no lo olvidamos, lo recordaremos siempre, resaltó un grupo de mujeres de la séptima sección”, señaló la mujer.

Un letrero de agradecimiento y de gran tamaño dedicado a Chico Toledo identificaba a sus cocinas comunitarias.

Lo querían de alcalde
A pesar de que nunca recorrió personalmente alguna de ellas, las mujeres le agradecieron su solidaridad.
Incluso, un grupo de ellas llegó a pedir públicamente que compitiera como alcalde por su gran bondad.
Además de impulsar las cocinas comunitarias, también apoyó la reconstrucción de viviendastradicionales para conservar la arquitectura que el fuerte sismo se llevó.
Benjamín fue un gran hombre, dice Nereida Cielo, amiga de juventud de Francisco Toledo, quien está agradecida por el apoyo que recibió tras el terremoto.
A Nereida López Orozco se le escapan las lágrimas cada que pronuncia Benjamín.
En su ropero guarda celosamente un recorte de periódico, el cual desdobla efusivamente para recordarlo.

Colaboró en la reconstrucción
Me ayudó a terminar mi casa, me hizo una rampa para que subiera más rápidamente, me regaló mi cama y hasta mi andadera. Benjamín fue un gran ser humano que siempre recordaré.

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Nereida Cielo es hermana de Pajarito, uno de los mejores amigos que tuvo el maestro Toledo en Juchitán, y con quienes pasó gran parte de sus días de juventud.

“Venía a mi casa, siempre traía su morral de yute y dentro su tortilla, camarones y queso. Chico Min, como le decíamos de cariño”.

“Fue muy noble, me contó de su viaje a París y una vez me presentó a cinco artistas. Él nació para ser grande y así murió, como un grande.”

No hay un número exacto de viviendas a las que ayudó Toledo en su reconstrucción; algunas aún están en ese proceso y se espera concluyan entre lo que resta de 2019 y el próximo año.

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