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Por Antonio Gershenson | La Jornada 


14 de enero del 2018.-La producción de petróleo crudo (líquido) de México alcanzó su mayor valor en 2003, con 3.38 millones de barriles diarios (mbd). En el primer año completo del actual gobierno, ya era de 2.52 mbd. En 2016 pasó a ser de sólo 2.15 millones, y en 2017, hasta noviembre, de 1.96 mbd. En este último mes, ya fue sólo 1.87 mbd. Es 55 por ciento, casi la mitad del valor más alto.

El conjunto Cantarell fue el más importante con 2.14 millones de barriles diarios en 2004, casi dos terceras partes del total. Decayó a 216 mil en 2016, y sigue bajando una décima parte de su producción, por año.

Se hace más sostenida la producción del grupo Ku-Maalob-Zaab que mantiene su nivel por arriba de 800 mil barriles diarios desde 2009 hasta la fecha. Y Literal de Tabasco tuvo un crecimiento constante hasta 2016, llegando a 360 mil barriles mbd, pero en el último año ya empezó a decaer.

Algo que sí aumenta es el del gas natural que se lanza a la atmósfera, lo cual obviamente, debería reducirse al mínimo. Fue el menor en 2013, primer año de este gobierno, con 124 millones de pies cúbicos diarios (mpcd). Pero ha aumentado continuamente a 511 mpcd en el último año completo registrado, 2016. Es decir, más de cuatro veces aumentó el tiradero en tres años. Y esto genera las sospechas de que la creciente importación de gas, principalmente de Estados Unidos, implica más ingresos para funcionarios como mordidas.

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La mayor producción ha sido la del sureste. Pero ésta se ha visto afectada por una política de no invertir para estimular el desarrollo. El número de pozos productivos perforados, que había llegado a 329 en el primer año del sexenio, ha decaído sistemáticamente, a 71 en 2016 y a 23 en los primeros 11 meses de 2017.

Así que no es sólo la naturaleza la que limita la producción de petróleo, sino el gobierno federal, al que nunca le es suficiente el dinero para sus gustos.

La rebaja en la producción de los productos derivados del crudo, como la gasolina y otros, es todavía mayor. La importación es creciente, pero el país antes era hasta exportador de petróleo crudo. Ahora importa gasolina y demás derivados, en décadas no se ha construido ni una refinería nueva, y las existentes se tienen en muy baja producción promedio.

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Ya a mediados en julio el año pasado Pemex importó 554 mil barriles de gasolina, como el total vendido al público fue de 867 mil barriles, lo traído del exterior fue poco más de las dos terceras partes.

De sdpnoticias.com transferimos lo siguiente:

México.- Petróleos Mexicanos (Pemex) incrementó 11 por ciento su importación de diésel y gasolina durante el pasado mes de noviembre, con lo que se llegó a un total de 637 mil 600 barriles al día, la mayor cifra en toda la historia. Así, 78.4 por ciento del combustible comercializado en el país durante el décimo primer mes del año provino del extranjero; en el caso del diésel, la cifra llegó a 82.1 por ciento, el equivalente a 318 mil 600 barriles al día.

De acuerdo con cifras de Pemex y de la Secretaría de Energía la refinación nacional de gasolina en noviembre se ubicó en 185 mil 500 barriles de combustible al día, con lo que se acumulan 20 meses en que su indicador presenta caídas frente a 313 mil 400 producidos en 2013. Bajó a 59 por ciento de la producción de este año. En cuanto al diésel, la producción cayó un poco más y se ubicó en 158 mil barriles al día, frente a 303 mil en 2013, prácticamente la mitad.

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Consultado por el diario El Economista, un experto del Instituto Nacional de Administración Pública apuntó que los pobres resultados se deben principalmente a paros no programados en la producción, derivados en su mayoría del pobre mantenimiento que se ha dado a la infraestructura petrolera del país en los últimos años, empeorado por recortes al presupuesto.

Esto se da en un marco económico desastroso. La elevación del índice oficial de precios del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) fue de más del doble que el del año anterior, los precios subieron más que los salarios, y el índice de precios de las frutas y verduras, parte elemental de la alimentación popular, aumentó, en relación con el año anterior, en 17.69 por ciento según reportaje en este periódico, página 17, del miércoles pasado.

Como vemos, el gobierno tiene mucho que ver con el desastre que vivimos en general, y en materia del petróleo en particular.

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Si quieres informarte más, visita: Regeneración

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