En la etapa de la sumisión de los “notables” a los gobiernos neoliberales, varios de “los abajo firmantes” de los que hemos estado hablando apoyaron abiertamente los fraudes electorales de 2006 y 2012

 

Regeneración, 29 de abril de 2020. Tercera y última entrega del análisis de la carta que 320 personajes de México enviaron al presidente Andrés Manuel López Obrador.

 

Los empresarios golpistas y el grupo de los “notables”, ¿una misma cosa?

(Tercera y última parte)

 

José René Rivas Ontiveros*

Desde que una parte de “los abajo firmantes” que hoy pertenecen al grupo de los “notables” abandonó sus anteriores posiciones políticas e ideológicas, sus escritos en periódicos y revistas empezaron a ser de crítica, pero ya no al poder, sino a sus antiguos compañeros de trinchera, a las movilizaciones sociales estudiantiles, magisteriales y guerrilleras y, ante todo, al movimiento obradorista. Así, por ejemplo, ya en la etapa de la sumisión de los “notables” a los gobiernos neoliberales, varios de “los abajo firmantes” de los que hemos estado hablando apoyaron abiertamente los fraudes electorales de 2006 y 2012.

El primero de los fraudes tuvo lugar cuando el panismo, estrechamente asociado con el IFE y el TEPJF, se negó rotundamente a aceptar que se llevara a cabo un recuento de voto por voto y casilla por casilla de toda la votación en general, a pesar de haberse registrado centenares de irregularidades antes, durante y después del día de la votación, así como de existir una diferencia entre los dos candidatos punteros, AMLO y Felipe Calderón, de apenas 233 mil 831 votos, esto es, 0.56% (véanse el texto completo y las firmas en el desplegado titulado “No hubo fraude”, publicado en los diarios El Universal y La Crónica el 3 de agosto de 2006).

LEER MÁS:  Anaya dice que si Morena gana "será la última vez que puedas opinar" ¡Resultó autoritario!

Igualmente, ni el IFE ni el grupo de los “notables” de entonces supieron de una ilegal y violenta campaña fascista de carácter mediático a cargo del Consejo Coordinador Empresarial, en la que se decía que “López Obrador es un peligro para México

En tanto, en el segundo fraude, sin ningún impedimento del IFE, que entonces era presidido por uno de “los abajo firmantes”, el priismo repartió dinero a manos llenas a través de las tarjetas Monex y Soriana, comprando votos para la presidencia de la república. Al igual que en 2006, el IFE tampoco vio nada de esto.

Por otra parte, dentro del grupo de los “notables” destaca la firma de cinco ex secretarios de Estado que indistintamente colaboraron con los gobiernos de Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto (cuatro hombres y una mujer), y de los cuales tres fungieron como titulares de la Secretaría de Salubridad y Asistencia. Empero, durante su respectiva gestión no hicieron otra cosa más que continuar instrumentando el modelo neoliberal para acabar de desmantelar el sistema de salud en México. Y hay que resaltar que, en este aspecto, su labor fue más que exitosa, puesto que los resultados los estamos observando durante la actual pandemia, con un sistema de salud casi totalmente aniquilado, sin hospitales o con cientos de ellos a medio construir, y prácticamente abandonados, pese a haber sido formalmente inaugurados por los últimos presidentes de la república de la etapa neoliberal, sin médicos de ningún tipo, ni especialistas, ni enfermeras, ni medicinas, ni equipamiento, etcétera.

LEER MÁS:  AMLO se vacunará públicamente para garantizar que no hay riesgo

Asimismo, en el listado de “los abajo firmantes” hay muchos otros casos muy similares a los anteriores. Uno de ellos es el de aquel personaje que en sus años juveniles, con el apoyo incondicional del gobierno priista, fue el dirigente de una poderosa organización estudiantil de carácter gansteril o de choque, que golpeaba, asesinaba o desaparecía a los estudiantes opositores y críticos del gobierno. Dicho personaje ahora mantiene un férreo control político-caciquil precisamente en esa universidad pública, en la que hace y deshace porque la considera de su estricta propiedad. Otro ejemplo es el del connotado exintegrante del Poder Judicial que siempre sirvió incondicionalmente a los dueños del poder.

Por todo lo anterior, ¿qué autoridad moral tienen ahora estos exfuncionarios y antiguos izquierdistas, “abajo firmantes”, para pedirle a AMLO que haga las cosas bien, como ellos no supieron hacerlas?

 

*Doctor en Ciencia Política. Profesor e investigador de Tiempo Completo en la UNAM y miembro del SNI.