Durante años habían sido administrados por una compañía de Hong Kong, según comunica el Gobierno local este martes
Regeneración, 24 de febrero 2026– La Oficina de Comercio y Desarrollo Económico de Hong Kong emitió un comunicado en el que declaró haber presentado «protestas enérgicas» en el consulado panameño, mostrando su desacuerdo y descontento, además de indicar que «defendería con firmeza los derechos e intereses legítimos de las empresas de Hong Kong en el exterior».

Puertos
Estos puertos se encuentran en la entrada y salida del canal de Panamá y son gestionados por una subsidiaria de CK Hutchison desde 1997.
Ahora están involucrados en un conflicto legal en el contexto de la competencia por la influencia entre Estados Unidos y China en la zona.
Los puertos de Panamá han capturado la atención internacional.
Esto ocurrió después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusara a China de «controlar el canal de Panamá».

Control
El Gobierno panameño tomó control de dos puertos el lunes.
Esto sucedió tras la decisión del Tribunal Supremo local de anular una ley que aprobaba el contrato de concesión de Panama Ports Company, una filial de CK Hutchison.
Esa decisión dejó al puerto sin la base legal para su funcionamiento, y ahora la compañía ha iniciado un proceso de arbitraje contra el país.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China también se pronunció el martes.

China
«China protegerá con firmeza los derechos e intereses legítimos y legales de la empresa»,
declaró el portavoz Mao Ning en una conferencia de prensa habitual.
Panamá aseguró que mantendría el correcto funcionamiento de la vía marítima.
El director de puertos de la Autoridad Marítima de Panamá comunicó en una conferencia que la agencia «se hizo cargo de sus puertos y se asegurará de que las operaciones continúen».
Agregó que el consejo de administración de la entidad aprobará un plan transitorio que durará hasta 18 meses, hasta que se elijan los operadores permanentes.

Mensaje
Más tarde, en un mensaje transmitido a la nación, el presidente José Raúl Mulino manifestó que la incautación no equivale a una expropiación.
No obstante, el Gobierno mantendría el control de los puertos «hasta que se determine su valor real para tomar las decisiones necesarias».
También afirmó que «todo lo que se ha hecho no fue en contra de nadie, sino en cumplimiento de la ley», refiriéndose a las objeciones de la empresa y del Gobierno chino.
Además, los puertos serán vendidos como parte de un trato que CK Hutchison alcanzó con un grupo de compradores.
Uno de ellos es Blackrock, tras las presiones de Trump a Panamá para que disminuyera la influencia china el año pasado.










