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“Yo pido perdón a los mexicanos. Mil disculpas. Hemos caminado por todo México y hemos recibido mucha ayuda. Tengo todo que agradecerles. Yo he criado a mis hijos con muchos esfuerzos y dándoles frijoles y tortillas”, dice Miriam 

Regeneración, 21 de noviembre del 2018.- La mujer que desató el enojo de muchos mexicanos en las redes sociales, por rechazar un plato de frijoles con tortillas, fue entrevista por la cadena BBC Mundo.

Para el infortunio de la mujer, sus palabras provocaron el rechazo de algunos mexicanos contra la caravana de migrantes hondureños.

Los centroamericanos la han pasado mal a su llegada a la ciudad de Tijuana, en el norte de México.

Ante los mensajes ofensivos y las manifestaciones contra los migrantes, la pobre mujer de nombre Miriam Celaya, fue entrevistada cuando estaba a punto de irse con sus hijas pequeñas del albergue, en parte, dice, por el “bullying” que ha recibido de otros hondureños por haber afectado su imagen ante los mexicanos.

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Miriam dijo que la razón por la que decidió dejar Honduras, es ir a Estados Unidos y lograr que operen a una de sus hijas, Brittany, de 11 años y que es sordomuda.

“Yo solo quiero conseguir tratamiento para que ella pueda oír y que no podía pagar en mi país. Si luego tengo que volver allá, lo hago”, dice.

Pide disculpas a México y agradece el apoyo 

Y sobre el incidente, donde aparece en una entrevista para la televisión alemana Deutsche Welle, y dice: “Mira lo que están dando: puros frijoles molidos, como si le estuvieran dando de comer a los chanchos.

Y ni modo, hay que comernos esa comida porque si no nos morimos de hambre”.

Miriam pide disculpa, mientras llora:

“Yo pido perdón a los mexicanos. Mil disculpas. Hemos caminado por todo México y hemos recibido mucha ayuda. Tengo todo que agradecerles. Yo he criado a mis hijos con muchos esfuerzos y dándoles frijoles y tortillas“.

Explica que cuando el periodista llegó a entrevistarla estaba ofuscada por un incidente que había ocurrido momentos antes.

Su versión sobre el incidente

“Uno de los jóvenes que estaba repartiendo la comida, intentó forzar a mi hija a que comiera, cuando ella estaba enferma del estómago. Como ella no quería, él se quejó: ‘Estos putos hondureños no quieren comer frijoles'”.

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“Nos han dado comida, ropa, medicina, cuando no era su obligación”, reconoció.

“Cuidado con los contenidos de Internet”

Algunos honureños han dicho en redes sociales que están muy agradecidos con los mexicanos por todo lo que les han dado, por el “bocado que se han quitado para dárnoslo”.

Pero, este video cayó en tierra fértil para que surgiera la xenofobia y racismo, coinciden dos expertos en comunicación entrevistados por BBC Mundo.

“Es importante ser críticos y tener cuidado con lo que consumimos en el internet. Es muy fácil modificar una foto, cortar un video y manipular la información.

Ahora faltaba un motivo para que despertara el odio contra esta gente vulnerable”, asegura Martín Pineda, a cargo de las redes sociales de la ONG Centro de Recursos Centroamericanos.

“Los frijoles son un alimento que provoca muchos sentimientos a los mexicanos, porque es parte de su cultura. Los indignó que si regalan lo que tienen fueran rechazados”.

Claudia Benassini, investigadora en medios digitales de la Universidad La Salle en la Ciudad de México, explica que este es un caso clásico en el que “la viralidad de los contenidos tiene fines poco claros: no sabemos ni sabremos quienes están detrás de esto”.

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Pero, dice, la información se ha manipulado para crear rechazo a los hondureños.

Desinformación 

Tras el incidente de Miriam Celaya y el plato de frijoles, entre los contenidos que se han hecho virales hay uno especialmente explicativo, dicen los expertos.

Una foto muestra a un hombre con un cartel en el que dice: “En Honduras no comemos frijoles. Si vas a apoyar, que sea algo digno”.

Esa imagen es de un activista que fue asesinado el año pasado y cuyo cartel decía en realidad: “Quiero que mis hijos tengan una educación pública de calidad, sin represión ni autoritarismo”.

Tras la manifestación del domingo y los contenidos racistas que circulan encontra de los migrantes, estos salen menos del refugio en Tijuana.

Elsa, una estudiante mexicana de 14 años que vive cerca del refugio, le dijo a su padre después de asomarse por las rejas del recinto: “Yo no sé porqué hablan tan mal de los hondureños.

En el internet dicen que son malos y molestan a la gente, pero yo no he visto nada de eso. Mejor no me creo lo que dicen y veo con mis propios ojos cómo son”.

Si quieres informarte más, visita: Regeneración

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