La estrategia estadounidense reconoce el consumo de drogas como problema de salud pública y el detener el tráfico de armas a México
Regeneración, 12 de abril 2026– La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, enfatizó este martes que el gobierno de Estados Unidos reconoció en su nueva Estrategia Nacional para el Control de Drogas la necesidad de abordar el consumo de sustancias como un problema de salud pública y de detener el tráfico de armas hacia México.
Temas
Estos dos temas han sido solicitados de manera constante por México desde la administración del ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum mencionó que el documento fue firmado por el presidente estadounidense Donald Trump.
Y representa parte de la conversación que han mantenido ambos gobiernos sobre la seguridad y la lucha contra las drogas.
“Es muy interesante este documento publicado por el gobierno de Estados Unidos.
Atender las causas, particularmente el consumo de drogas, y lo atienden de una manera integral”, afirmó la mandataria.

Campañas y programas
Añadió que la estrategia contempla campañas de prevención, atención en escuelas y programas de salud pública, “que es lo que nosotros estamos haciendo en México”.
También subrayó que es fundamental que Washington reconozca “la importancia de disminuir el tráfico de armas de Estados Unidos a México”.
Un tema que, indicó, se ha discutido en los diálogos entre ambos países desde el primer mandato de Trump.
Durante la conferencia matutina, participaron el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, y la consejera jurídica presidencial, Luisa María Alcalde.

Análisis
Presentaron un análisis sobre la Estrategia Nacional para el Control de Drogas.
Esta fue dada a conocer hace unos días por la Oficina Nacional para el Control de Drogas del gobierno estadounidense.
El canciller Roberto Velasco destacó que el plan sí tiene en cuenta la cooperación con México y resalta las acciones implementadas entre las dos naciones.
Esto implica la reducción de la capacidad de los cárteles para detener el tráfico de drogas y armas.

Estrategia
Asimismo, mencionó que la estrategia aborda simultáneamente la oferta y la demanda de drogas, en especial las sintéticas.
Incluye acciones de colaboración con México, como el fortalecimiento de las capacidades institucionales.
Además de la incautación de precursores químicos y la disminución de la capacidad operativa de los cárteles.
“Todo esto con respeto a los principios de responsabilidad compartida y diferenciada, respeto a la soberanía e integridad territorial.
Cooperación sin subordinación y confianza mutua”, expresó.

Armas
Velasco señaló que uno de los aspectos más importantes es el reconocimiento del papel del tráfico de armas de Estados Unidos en la violencia del crimen organizado en México.
“Reducir el flujo de armas hacia el crimen organizado disminuye su capacidad y eso fortalece también el combate al trasiego de drogas”, afirmó.
La consejera jurídica destacó que se reconoce que 73.6 millones de personas, 25.5 por ciento, han consumido drogas ilegales en el último año.
De las cuales, 48.8 millones de personas, un 16.8 por ciento, sufren de un trastorno por uso de sustancias.

Consumo en México
Al hacer una comparación con los datos de México, se puede observar que el consumo en México es significativamente menor.
Presentó datos de la Encuesta Nacional sobre el Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (Encodat).
La encuesta señala que 3.8 millones de personas han utilizado drogas ilegales, lo que representa solo un 2.7 por ciento.
Alcalde Luján señaló que, entre las medidas, Estados Unidos está adoptando la estrategia que México le presentó.

Enfrentar la adicción
Cómo iniciar una campaña extensa en medios, programas de prevención en escuelas y comprender la adicción como una enfermedad.
Con un enfoque en la salud pública que enfatice la intervención temprana, además de incluir el tratamiento de adicciones en el sistema de salud general.
A esto se añaden iniciativas para fomentar redes de apoyo, especialmente en comunidades vulnerables.
También se están considerando programas de tratamiento en los entornos carcelarios.
















