Estudiantes toman Casa Central de Universidad de Chile

Chile, estudiantes de la Universidad de Chile, decidieron poner «al servicio del pueblo» las instalaciones de Casa Central 

Chile se moviliza
Chile se moviliza

Regeneración, 3 de diciembre del 2019. Chile, estudiantes de la Universidad de Chile, decidieron poner «al servicio del pueblo» las instalaciones de Casa Central.

Casa Central de la U. de Chile tomada

por Ángel González Granados / Corresponsal de Regeneración

Son más de 13 días desde que estudiantes de la Universidad de Chile, ubicada en Santiago de Chile y una de las escuelas tradicionales del país, a través de una moción de la asamblea de la Facultad de Filosofía y Humanidades, decidieron tomar la Casa Central (CC).

En este edificio que se encuentra apostado en un punto estratégico, cerca de la ahora Plaza de la Dignidad, se alojan oficinas de los organismos superiores de esta casa de estudios.

El motivo que los estudiantes han dado para la toma es sencillo pero poderoso: tomaron el edificio que generalmente dispone actividades universitarias para ponerlo al servicio de la comunidad en general, sobre todo para quienes están movilizados en el contexto del estallido social.

Las actividades que desarrollan son diversas y van desde piquetes de salud donde se atiende a gente que ha recibido perdigones de los carabineros (pacos), se organizan conciertos, se abre el micrófono para que quien quiera se expresa acerca de la situación del país y se organizan talleres de diversa índole.

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Son estudiantes de diversas carreras los que mantienen la toma, por mencionar algunas carreras presentes: ingeniería comercial, agronomía, historia veterinaria y filosofía.

Esos estudiantes han logrado disponer de verdad el espacio para la movilización pues ahora dentro de las instalaciones se han desarrollado reuniones diversas, recientemente una alusiva a la marcha de la discapacidad y otra de algunas barras del equipo de futbol local.

El día comienza abriendo la puerta de la CC entre las 8 y las 10 am.

Se preparan sonido y el punto de salud para posibles actividades matutinas, pero también se dispone la sala de la entrada para posibles repliegues del pueblo movilizado perseguido por carabineros.

Después, un poco más tarde los estudiantes comparten el almuerzo con sus vecinos del Liceo Instituto Nacional, que también se encuentra tomado.

Después, viene la hora de los conciertos sobre la alameda, conocida avenida principal de Santiago de Chile.

Ahí se reúnen universitarios y pueblo en general a escuchar contenido con crítica social, el vocalista cierra la jornada llamando a seguir la movilización pues todavía no se ha conseguido nada.

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Luego, los estudiantes en guardia de la CC colocan el mobiliario usado para el concierto dentro.

Entre las 9 y 10 de la noche se cierra la puerta y la toma sigue por dentro viva, se realiza una asamblea que analiza cuestiones operativas y se evalúa si es posible continuar con la toma.

El sustento económico de las actividades es posible debido a las donaciones que reciben.

Hay dos formas: el tarreo, que consiste en recibir dinero en una lata durante los eventos y también la recepción de víveres.

Cerca de la toma la gente que trabaja en las calles está en contacto con los estudiantes y a veces pasan para saludarlos y felicitarlos por estar en contacto con el pueblo, algunos carteros y vendedores ambulantes les llegan a dar monedas y muchos ánimos.

Desde mediados de octubre, fecha por la que empezó lo que acá se conoce como “estallido social”, las clases en la Universidad de Chile están suspendidas.

Por lo tanto, es probable que la organización que ha brotado en los barrios, en las comunas, en las asambleas territoriales y los cabildos sean la opción que sustituye organizarse desde las aulas y espacios escolares.

A la visita por la que amablemente me guiaron le interrumpió el zumbido de un dron que aterrizaba a un costado de la CC, en el cuartel general de los carabineros.

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El día de hoy recorrí de una punta a otra la ciudad por el metro y en varias estaciones se podían ver los carabineros a la espera de entrar en acción.

La represión en Chile ocupa las planas de los periódicos y medios digitales, la organización, la solidaridad y la resistencia no han sido retratadas.

Cada cierto tiempo en las calles se pueden ver jóvenes que van camino a la Plaza de la Dignidad, con antenas metálicas por escudos, banderas, visores de seguridad y máscaras antigas.

En la CC, los carabineros no hace muchos días rociaron gas pimienta sin mayor motivo, como si con esa acción marcaran el sitio o quisieran aleccionar hacia adentro a quienes se organizan y han decidido disponer su casa de estudios para el pueblo organizado.

A la gente de la calle le ha gustado el espacio, y a los estudiantes les ha resultado bastante enriquecedor poner al servicio del pueblo su casa de estudios.

La relación entre la calle, el pueblo y los estudiantes parece ser uno de los saldos más poderosos de la toma.

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