Por José Manuel Fuentes

RegeneraciónMx. – A partir del primero de diciembre de 2018, se inauguró el primer gobierno de izquierda en México, mientras que la mayoría de los países latinoamericanos ya habían experimentado la izquierda. Sin embargo, en México el tiempo ha pasado y ya llegamos A la mitad del camino, tal como se titula el nuevo libro del presidente Andrés Manuel López Obrador. En su primer libro, ya como presidente, Hacia una Economía Moral, AMLO planteaba las (nuevas) bases de su gobierno nacionalista, ahora, en esta nueva obra asistimos a un recuento de los tres años de su gobierno, cuyo camino ha sido largo y duro.

Este libro ha llegado, desde mi punto de vista, en un momento indicado. Se trata de una herramienta del Presidente para legitimar sus tres años de gobierno y, aún más, cuando se aproxima la consulta de revocación (y rectificación) del mandato.

A la mitad del camino, una crónica con datos duros y tintes anecdóticos, se compone de 328 páginas y de cuatro capítulos. En el primero, titulado El presente (80 páginas), López Obrador resalta los lineamientos básicos de la política de la 4T, tales como la honestidad, austeridad, bienestar. En un tono de triunfo, el Presidente asegura que ya están sentadas las bases de la transformación.

Cabe señalar que, en las primeras hojas, se puede leer al tabasqueño explayando su nacionalismo geoenergético, haciendo énfasis en su política energética, sobre todo, la petrolera.

Los temas que le importa resaltar al Primer mandatario en materia internacional están expuestos en el segundo capítulo (82 páginas). En este apartado, AMLO nos habla sobre su política internacional, ejemplificando con dos casos específicos: EU y Bolivia, ofreciéndonos detalles sobre lo que significó el recibimiento del expresidente Evo Morales a México.

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Por otro lado, el Presidente ofrece (un interesante) apartado dedicado a la relación que tuvo con el expresidente Donal Trump, la cual calificó como una relación “respetuosa”. Acto continuo, el autor aborda, de manera sucinta, el caso de la detención del general Salvador Cienfuegos en EU, compartiéndonos la carta que el exsecretario de la Defensa Nacional le escribió.

En el tercer capítulo, titulado Los opositores, el Jefe del Ejecutivo aborda (en 97 páginas) su postura y relación con sus adversarios. En las primeras páginas, como es costumbre, examina con un enfoque histórico la “triste experiencia maderista”. Este contexto histórico es utilizado por el Presidente para reflexionar y fortalecer su relación con el pueblo. Incluso podría decirse que no quiere cometer los errores de Madero.

En ese mismo capítulo, AMLO examina de manera sintetizada el comportamiento de la cúpula empresarial y jerarcas de la Iglesia Católica, ofreciéndonos un retrato sobre personajes disímiles, como el empresario Claudio X. González y Juan Sandoval Íñiguez, arzobispo emérito de Guadalajara.

En uno de los apartados más álgidos de la obra, López Obrador dedica una serie de reflexiones sobre los “intelectuales” del antiguo régimen. Durante más de una decena de páginas, AMLO nos explica cómo fue que Héctor Aguilar Camín y Enrique Krauze se beneficiaron del antiguo régimen.

Por último, en el capítulo cuarto (48 páginas), López Obrador nos explica cómo se imagina el provenir de México. El presidente, cabe decirlo, se imagina un México con “menos desigualdad, más felicidad” y que “mantenga la llama de la esperanza”. Todo ello coronado por un país autosuficiente en materia energética.

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El presidente apunta que será al final de su gobierno cuando su gestión sea evaluada. Uno de sus objetivos ⎼nos dice⎼ ha sido la imperiosa necesidad de “reducir la violencia y vivir en paz”. Como ya se lo hemos oído decir, AMLO concluye esta obra diciendo que, al terminar su mandato (a finales de septiembre de 2024) desea retirarse definitivamente del ejercicio de la política.

No cabe duda que A la mitad del camino es un libro que, con un tono victorioso, en algunos aspectos, no muestra autocritica, sobre todo, en los temas de inseguridad y pandemia. Tampoco se abordan los cambios que ha hecho en el gabinete y, mucho menos, hace críticas (constructivas) para Morena, lo cual habría sido deseable para muchos lectores.

Fuera de eso, queda claro que AMLO es un presidente que mantiene una comunicación continua con el pueblo mexicano, y su nuevo libro es una prueba de ello, por ende, resulta algo positivo para abonar a su popularidad. Sin embargo, tanta comunicación por parte del ejecutivo puede ser cansada, aunque es un precedente para que la vida pública se haga más pública en los próximos sexenios.

Y ya para cerrar: A la mitad del camino será un testimonio histórico para que las futuras generaciones estudien al primer gobierno de izquierda en México y, al mismo tiempo, el pensamiento político del presidente AMLO, porque es un hecho que lopezobradorismo llegó para quedarse.

* Estudiante de arquitectura y autor de más de un centenar de artículos de análisis geopolítico.

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