Rescatistas de Israel y España iban por personas específicas en Álvaro Obregón 286

El equipo de Israel nunca dijo que buscaban a una persona en específico, simplemente que estaban ayudando en las tareas de rescate, pero en realidad sólo les interesaba una persona.

Regeneración, 20 de octubre de 2017.- En cuanto ocurrió el terremoto del pasado 19 de septiembre en la Ciudad de México, dos países se ofrecieron a enviar ayuda, por lo que un ministro y dos cancilleres acordaron ofrecer el apoyo de 122 especialistas, entre rescatistas e ingenieros.

Sin embargo, lo que al parecer era sólo ayuda, escondía una misión urgente: rescatar a dos blancos catalogados como máxima prioridad, revela una investigación hecha por los periodistas Luis León, Francisco Pazos, Jonathan Nácar y María Idalia Gómez, publicada por el medio Eje Central.

Quienes llegarían a apoyar eran militares españoles especializados en rescates con alto grado de complejidad, así como civiles israelíes con entrenamiento de élite, todos con distintos rangos como oficiales, mismos que fueron reclutados como reservas de las Fuerzas de Defensa de Israel, específicamente para la operación estratégica que se planificaba en México.

A unos minutos del sismo, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu se comunicó vía telefónica con el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray. Esto se repitió con el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación del Gobierno de España, Alfonso María Datis, con quienes acordó la operación multinacional en la capital del país.

Estos especialistas estuvieron apoyando las labores en los derrumbes presentados en Álvaro Obregón 286, en la colonia Roma Norte; en Escocia, colonia Del Valle; en la fábrica de ropa de la colonia Obrera, y en la Unidad Habitacional Tlalpan.

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El primer día que llegaron, el equipo israelí se dirigió a la fábrica de la colonia Obrera, donde en pocas horas lograron rescatar a Jaime Askenazi, un hombre de 76 años, empresario textilero de origen argentino y dueño de la fábrica. Este hombre era muy querido dentro de la comunidad judía, quien luego del terremoto perdió la vida.

Luego de recuperar su cuerpo se fueron del lugar y se dirigieron a otro punto: a Álvaro Obregón 286, en la colonia Roma.

Sólo en un par de minutos este equipo logró montar una operación táctica y poco visible, mientras que las autoridades mexicanas les permitieron controlar las operaciones de rescate junto con el grupo proveniente de Los Ángeles, California, al que acompañaba la embajadora de ese país, Roberta Jacobson.

Gracias a la información que lograron recabar, el operativo duró 36 horas, en donde llegaron al punto exacto: el segundo piso del edificio, de donde entre los escombros sacaron a una mujer que vestía pantalón y botas negras. Luego de esto, el equipo israelí se retiró del sitio y unas horas más tarde abandonaron el país.

En el mismo piso, a sólo unos metros del otro cuerpo, los rescatistas españoles lograron recuperar dos cuerpos, el de un hombre y una mujer, mismos que eran de gran interés para el gobierno de España, por lo que al recuperarlos, seis días después de llegar a México, el equipo se retiró, aunque también se llevaron uno de estos cuerpos.

Por su parte, el personal de la Marina se dedicó a recuperar algunas de las computadoras de ese lugar, mismas que retiraron con cuidado y metieron a sus vehículos, aunque de ello no dijeron nada.

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En este piso estaba ubicada la empresa de origen español Valora Consultores, misma que se está enfocada al desarrollo de estrategias de sustentabilidad y responsabilidad social para grandes corporativos como British American Tobacco, Aeropuertos del Sureste y Autlan, entre sus principales clientes y pese a que no hay más datos de ella, fuentes consultadas por Eje Central señalan que se trata de una compañía de “alto perfil para el desarrollo de proyectos de gran valor estratégico”.

Equipo israelí

Fue una mujer de tez blanca y cabello pelirrojo quien, en tres horas, recabó la información necesaria para conocer el número de personas que permanecían bajo los escombros, las posibilidades de que estuvieran con vida y calcular su posible ubicación.

Por su parte, los rescatistas estadunidenses los apoyaron para que fuera el equipo israelí el que coordinaba las operaciones de rescate, desplazando con ello a los mexicanos, españoles, colombianos y coreanos, a quienes ordenaban cargar escombro.

Esto generó que otros cuerpos de rescate se opusieran a la operación, ya que el equipo de Israel se enfocó en el cuadrante D-2, pese a que en el A había era más fácil rescatar a otras dos personas. Al final el equipo de israelíes hizo lo que quiso gracias al apoyo del gobierno federal.

Ellos nunca señalaron que estuvieran buscando a una persona en particular, ya que sólo aseguraban que estaban ayudando en las labores de rescate.

Rescatistas españoles, un objetivo

El 22 de septiembre, a bordo de una Airbus del Ejército español llegarían a la capital del país otros 37 efectivos, quienes se pusieron al mando de las autoridades mexicanas.

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Ellos fueron divididos en dos grupos, en donde uno acudió a la colonia Del Valle, en donde rescataron el cuerpo de Leopoldo Nieto Cisneros, un ciudadano español; pero aún faltaba el objetivo primordial: Jorge Gómez Varo, un aparente ejecutivo de origen malagueño, cuya especialidad era ser “aplanador” o ayudante de arquitecto, que trabajaba para Valora Consultores, y que en el momento del sismo estaba en su oficina en el segundo piso del 286 de Álvaro Obregón.

Este hombre resultó de gran interés político para el gobierno español, cuyo cuerpo fue rescatado sin vida 10 días después del sismo, junto con su asistente, una mujer de origen mexicano.

Al terminar esto, la zona fue acordonada por policías federales, el Ejército y la Marina, a quienes se les ordenó recuperar todas las computadoras y documentos que fueran posibles. Y fue así como terminó dicha misión, sin que hasta el momento se sepa a ciencia cierta a qué se dedicaba dicha oficina que era tan importante que se movilizaran dos equipos de rescate desde Europa.

 

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