Exhiben a El País en redes; publicó un artículo plagiado

Exhiben a El País en redes, una usuaria indicó que el artículo original fue escrito por el historiador Daniel Garza Usabiaga y lo publicó en enero de este año en la revista digital GASTV.

Exhiben a El País en redes; publicó un artículo plagiado

Regeneración, 4 de julio del 2021. Una usuaria de Facebook, Bettina Cetto, denunció en redes sociales que El País publicó el texto «Los (falsos) dinosaurios de Waldemar Julsrud en Guanajuato»; el cual fue plagiado por José Pablo Criales, quien lo firmó como suyo y en realidad fue escrito por Daniel Garza Usabiaga.

El título original del texto es «¡Dinosaurios en Acámbaro! La colección de cerámicas de Waldemar Julsrud» y se publicó en la revista digital GASTV a principios de este año: mientras que Criales lo publicó en el periódico español el 30 de abril del 2021.

Ambos textos hablan del hallazgo más de 3 mil piezas de cerámica en 1944 en Acámbaro, Guanajuato.

La usuaria realizó la denuncia el 1 de mayo de este año y señaló que Criales le copió hasta los errores tipográficos a Garza.

José Pablo Criales es periodista y escribe para El País desde septiembre de 2019. Daniel Garza Usabiaga es historiador y profesor del Posgrado en Historia del Arte en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México.

#Opinión: Historia del régimen que cooptó a los intelectuales

Rafael Lemus.
Breve historia de nuestro neoliberalismo.
Debate, 2020. 256 pp.

Por Edgar Lomelí Morales

RegeneraciónMx.- El poder necesita de una narrativa para justificarse. Un relato que apuntale sus acciones entre las personas sobre las cuales ejerce su potestad. Cualquier poder, incluso el que se abrió camino hacia la cima a sangre y fuego, requiere en algún momento de ese convencimiento que sólo puede provenir de una historia más o menos bien contada (porque debe seducir nuestros instintos e intuiciones, nuestros deseos y valores), con la esperanza de tener la oportunidad de permanecer en esa cima para siempre. Aun cuando la historia y las leyes de la dialéctica sentencien que eso es imposible.
Como en el caso del neoliberalismo en nuestro país.

La narrativa del neoliberalismo en México, desde el principio, comenzó a cooptar a importantes intelectuales que de inmediato produjeron sendos escritos ponderando los beneficios y profundas transformaciones, según ellos, para el bienestar generalizado del país. “México por fin arribará a la modernidad”, “La prosperidad por fin alcanzará a toda la población”, eran las promesas que se deslizaban en esos textos y también parte de las excusas que sacaban a relucir para explicar el porqué de su traición a lo que años atrás habían escrito en sentido contrario.

Porque si bien el neoliberalismo es en su origen una teoría económica y política, también es mucho más que eso: una ideología que utiliza para su implantación discursos, imágenes, signos… Es decir, es también un fenómeno cultural que, como afirmo al principio, aspira a una naturalización que trascienda en el tiempo.

Eso es lo que en el fondo propone Rafael Lemus en Breve historia de nuestro liberalismo.

El punto de partida para Lemus es su definición, porque a pesar de ser una de las palabras más manidas en por lo menos tres décadas, la confusión persiste en algunos sectores de la sociedad. Y aún más: hay quienes incluso niegan su existencia (que no por casualidad son aquéllos a quienes uno puede identificar como… neoliberales).

¿Qué es? Lemus responde: “En principio, una teoría económica que —fundada en el presupuesto de que el mercado es el sistema de producción, distribución y comunicación más eficiente— sostiene que la mejor manera de promover el bienestar humano es liberando las capacidades empresariales del individuo y fomentando la propiedad privada y el libre comercio. También: un paquete de un paquete de políticas económicas que, derivado de aquella hipótesis, prescribe, entre otras cosas la apertura de las fronteras comerciales, la desregulación de los mercados financieros, la flexibilización de las relaciones laborales, la privatización de las empresas estatales y la reducción del gasto público”. Y sí, esto es a grandes rasgos lo que ha ocurrido en el plano económico y político en el país desde que llegaron los tecnócratas al poder.

Pero el neoliberalismo es más que todo ello. La definición que le interesa a Lemus para el desarrollo de su ensayo es quizá más devastadora porque implica la conversión en la forma de pensar del individuo. Así, el autor retoma a Michael Foucault para explicar la “voluntad de totalidad intrínseca en la lógica neoliberal: “De acuerdo con Foucault son cuatro los axiomas centrales de la razón neoliberal: 1) ya no el intercambio, sino la competencia es el principio regulador de la economía; 2) ese principio, antes acotado a los confines del mercado, debe articular a la sociedad entera; 3) la empresa es el modelo básico de toda organización social y política; y 4) el homo economicus, antes que un trabajador o consumidor, es y debe ser un empresario y un empresario de sí mismo”.

Si uno lee a la ligera esta definición de lo que es el neoliberalismo, probablemente piense que no existe ninguna falla en su razonamiento y que cualquiera, uniendo esfuerzo y cierta inteligencia, podría subir en su posicionamiento dentro de las clases sociales. Incluso habrá quien tenga ejemplos a la mano y hable del tío, del amigo o del compadre triunfador que llegó hasta “arriba” con sólo trabajar y trabajar. Hasta Las redes sociales están plagadas de mensajes que aluden a ese empuje individual: “Sólo basta con echarle ganas para salir de pobre” o “Sólo es pobre quien quiere serlo”. Pero eso es una falacia impulsada, precisamente, por la narrativa tecnócrata. Si algo han demostrado los regímenes neoliberales en el mundo es que hay un impedimento para esa movilidad social. Una falacia desmontada, entre otros, por el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz en El precio de la desigualdad, libro editado por Taurus. En él, Stiglitz es contundente: el 99% de las personas que nacieron en la pobreza, seguirán siendo pobres por más que se esfuercen. Y es que: “Los fallos de la política y la economía están interrelacionados, y se potencian mutuamente. Un sistema político que amplifica la voz de los ricos ofrece muchas posibilidades para que las leyes y la normativa —y su administración— se diseñen de forma que no sólo no protejan a los ciudadanos corrientes frente a los ricos, sino que enriquezcan aún más a los ricos a expensas del resto de la sociedad”.

Retomemos el libro de Lemus.
Para contarnos la historia cultural del neoliberalismo en México, el autor examina las principales revistas culturales, o las más renombradas en todo caso, las polémicas literarias y algunos movimientos sociales. Pero lo que engloba todo ello, es el análisis de cómo algunos de los intelectuales más destacados del país, sobre todo los del grupo que encabezaba Octavio Paz, fueron amoldándose a los requerimientos de las élites político/empresariales para producir los referentes que el sistema necesitaba: un enemigo (la izquierda y el populismo), una reconceptualización de la democracia o, por supuesto, el encumbramiento de la figura del empresario. Y para todo ello se unirán a Paz, Enrique Krauze, Gabriel Zaid y Jaime Sánchez Susarrey, entre otros.

A partir del régimen del presidente Miguel de la Madrid, la revista que comanda Paz, Vuelta, da un giro importante. Si antes tuvo una postura crítica con los anteriores gobiernos, con De la Madrid reblandece sus críticas y hasta se vuelve una consejera. Y luego, poco antes de las elecciones de 1988, Jaime Sánchez Susarrey en su ensayo La izquierda: ¿emisario del pasado?, afirma que el proyecto de Cuauhtémoc Cárdenas es una regresión que afectaría la “modernización” del sistema político. A partir de entonces, esa etiquetación le sería aplicada desde Vuelta, y luego en Letras Libres, a los oponentes del neoliberalismo: lo mismo al EZLN, que a Andrés Manuel López Obrador hasta la fecha. Algo paradójico, porque todavía hasta principios de los ochenta Paz y los demás miembros de la revista, pugnaban por “una cierta vuelta al pasado”, como consigna el autor de Breve historia de nuestro liberalismo.

Pero todavía hay más en cuanto al giro ideológico de Octavio Paz. Existe una declaración del Premio Nobel que el libro de Lemus no consigna, pero que es pertinente retomar en este contexto: a raíz de una polémica surgida en 1977 con Carlos Monsiváis, Paz hace una declaración impensable para el entusiasta neoliberal de los últimos años y que apareció en el número 58 de la revista Proceso, en una entrevista con Julio Scherer: “Yo no rechazo la solución socialista. Al contrario. El socialismo es, quizá, la única salida racional a la crisis de Occidente”. Y aunque matiza ese comentario después, lo dicho allí queda.

El libro de Rafael Lemus se complementa con el análisis de lo que significó ideológicamente la muestra México: esplendores de treinta siglos; la polémica que se suscitó entre los integrantes de las revistas Nexos y Vuelta por el Coloquio de Invierno en 1992 , así como el debate entre estos mismos grupos por el significado del valor literario y las nuevas prácticas editoriales; la irrupción en el panorama nacional del EZLN en 1994; y por último, el acercamiento a una figura opositora, de varias maneras, a Octavio Paz: Carlos Monsiváis.

Aun cuando el libro de Lemus me parece de lectura indispensable, hay un hecho con el que no concuerdo. Él habla de un quiebre en el sistema neoliberal del país y se lo atribuye a la aparición del EZLN. Probablemente se haya interpretado así en un principio, pero al paso del tiempo esa supuesta ruptura al sistema fue reparada por el propio sistema y acabó por absorberla y transformarla: la devolvió en forma de camisetas con la efigie de Marcos y en las figuritas a caballo, y burro, de los encapuchados que se vendían lo mismo en los tendidos callejeros atendidos por indígenas chiapanecos, que en los puestos del Chopo o en locales comerciales de centros comerciales con precios elevados. Ya desde los años 60 Guy Debord lo advertía: el capitalismo consumista fagocita las experiencias humanas auténticas, las transforma en un producto consumible y nos las revende a través de la publicidad y los medios de comunicación.

No. El verdadero quiebre con el sistema neoliberal en nuestro país comenzó con la presidencia de Andrés Manuel López Obrador. Prueba de ello es el desmantelamiento de las lesivas reformas para el grueso de la población que impulsaron los regímenes prianistas, pero también los acerbos ataques que los defensores intelectuales del neoliberalismo despliegan día con día para defender el régimen que impulsaron y que los benefició de diversas maneras.

Breve historia de nuestro liberalismo debería ser una lectura de cabecera para todos aquellos que buscan la explicación del papel que jugaron las élites intelectuales del país en la implantación del neoliberalismo y de los mecanismos que hicieron posible el beneplácito de un régimen que sólo aprovechó verdaderamente el 1% de la población.

* Editor y ensayista, estudió Ciencias de la Comunicación en la UAM. Ha sido colaborador de La Jornada Semanal, la revista Rolling Stone y El Universal. Editor y guionista en Grupo Santillana y Radio Educación. Creador de los Libropuertos Digitales, que ofrecían descargas gratuitas de fragmentos de libros por medio de códigos QR en el Metro de la Ciudad de México.

#Opinión: Marcha hacia otros trazos: Helguera (1965-2021)

Por Víctor Baca

La marcha de un pueblo está en la marcha de sus humoristas.
Azorín

RegeneraciónMx.- Ahora que el monero Helguera ⎼como él mismo se definía⎼ partió hacia otras líneas y trazos de humor, por decirlo en una metáfora, resulta irónico que las reflexiones en torno a su obra y vida pretendan ser serias. Y sorprende porque el rasgo principal del gran cartonista fue precisamente lo opuesto a la seriedad: resaltar el lado ridículo e irónico de las cosas.

Toño Helguera nos dejó muy pronto, dirán algunos. Sin embargo, desde el punto de vista tanatológico, no hay artista (ni persona) que haya muerto antes o después; la gente simplemente muere. Y, en el caso del artista, su obra es la que permanecerá (o no) acompañándonos. Aristóteles pedía hacer una reflexión retrospectiva para juzgar la importancia y transcendencia de una vida.

En el caso de Helguera se cumplen ambas cosas: su obra fue trascendental porque su vida fue análoga con su modo de pensar. Dicho en otras palabras: en el “monero adoctrinador, de poses intelectuales y posturas ideológicas rancias”, como se describía él mismo en su propia cuenta de Twitter, siempre existió una íntima correlación entre el carácter ético y estético de su obra.

Recordemos que el humor en sí mismo es una categoría estética que expone una disconformidad (total o parcial) ante los hechos históricamente condicionados de un fenómeno social. Y Helguera fue, por ello, un absoluto disconforme: un ironista que, pese a todo, nunca dejó de sonreír ante la dolorosa realidad.

Toño, justo porque sufría ante los hechos que amonestaba, no fue un crítico compasivo. Su mirada, siempre irreverente, juzgó todo sin piedad. ¿O quién dijo que el humor debe ir acompañado de la piedad? Y, en ese sentido, su postura recuerda una máxima de Nietzsche: “El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa”.

Es más: sospecho que el ironista Helguera, al vernos contritos por su muerte, no hubiera resistido la tentación de lanzarnos una mordacidad. O, de plano, burlarse de nosotros. Y se comprende: la ironía jamás ha respetado cosas tan fútiles como la muerte.
Pero vayamos a otra cosa.

Los moneros son, desde hace mucho tiempo, parte fundamental de nuestra formación crítica. En México, sin ir más lejos, gracias a su influjo cotidiano (publican a diario en periódicos y revistas) hemos aprendido a disentir y a elevar nuestra voz ante las (muchas) injusticias sociales.

Proveniente de una larga tradición de caricaturistas de izquierda, a Helguera hay que situarlo entre los periodistas gráficos que nos han ayudado a ver la (dolorosa) realidad de México a través de la ironía. Pienso en Rius, Jis y Trino, Quezada, Magú, Covarrubias o Gabriel Vargas, Rafael Barajas, “El fisgón” o Helio Flores, por mencionar solo algunos de quienes construyeron ⎼y siguen construyendo⎼ una nueva visión de nuestro país, a través del humor y la ironía, del sarcasmo y la velocidad mental.

Helguera ⎼al lado de varias generaciones de caricaturistas⎼ se encargó de plantearnos una lectura perspicaz y satírica de los hechos históricos y políticos de nuestro país, pero también nos ofreció su originalísima interpretación lúdica sobre la historia cotidiana.

Tocado este punto, me pregunto qué periodista o escritor de izquierda no cedió a la tentación de escribir su lacrimoso epitafio ante la tumba del ironista que ahora nos abandona a nuestra propia risa. Sin embargo, la muerte de Helguera fue, como nos ha de ocurrir a todos, la crónica de una muerte nunca anunciada. Simplemente pasó.

Nos queda su trabajo, dirán los cursis. Y yo me pregunto si un monero, como cualquier otro ser humano, ¿acaso no vive el día a día como una flor que cada vez que la arrancas se seca y, al otro día, ha muerto? ¿No es precisamente esa provisionalidad la savia más interesante de la vida? ¿Y no es, por ende, el néctar más exquisito de los artistas, de los moneros?
¿Y por qué le gustaba tanto a Helguera exasperar y burlarse de los personajes aviesos? Jamás se lo pregunté. Y no sé si alguien lo hizo. Pero me gusta pensar que fue quizá porque compartió un adagio de Séneca: “Prefiero molestar con la verdad que complacer con adulaciones”.

Es inevitable volver a Henry Bergson, hacia su breve y hermoso tratado sobre La risa ⎼porque ahí plantea el constructo de la caricatura y los elementos de los que sirve. Pienso en las imágenes de Helguera y enseguida comprendo por qué el pensador francés aseguraba que “toda deformidad susceptible de imitación por parte de una persona bien conformada puede llegar a ser cómica.” Y también entiendo por qué el empeño del caricaturista nacido en la ciudad de México, en 1965, de querer enfrentar a los políticos y personajes ⎼con nombre y apellido⎼ frontalmente y sin eufemismos. La comicidad radica en lo descarnado como presenta al personaje y sus dichos y actos, al entorno dentro de los cuales se plantea el artista una crítica, no solo política o ideológica sino estética.

Pensar en la caricatura es pensar en el sentido del humor, pero también en la ironía, pues el dibujante requiere gracia e inteligencia en un movimiento. Desde Honoré Daumier, abuelo fundador la caricatura, hay cada vez más artistas que, desde la ironía, le hipérbole y el sarcasmo, critican la realidad. Un amigo cercano, mirando los tiempos actuales afirmaba: “los caricaturistas son como los que hacen memes, pero con técnica y talento de sobra”.

Hace ya casi doscientos años, Charles Baudelaire, el poeta de “Albatros”, apuntó: “una historia general de la caricatura en sus relaciones con todos los hechos políticos y religiosos, graves o frívolos, relativos al espíritu nacional o a la moda, y que han agitado a la humanidad, resultaría una obra gloriosa e importante”. Podríamos decir entonces que la caricatura es una aproximación democrática del sentir popular, una lectura de primera mano iba a decir, pero no, es de primera línea y Helguera lo sabía. Por eso, cada mañana, aparecía para contarnos, sin escatimar ironías, otra versión de los dichos y actos públicos. Y nos divertía.

Podríamos decir que nuestro monero estaba de acuerdo con el crítico e historiador del arte, H Gombrich, quien afirmaba que el humor gráfico nos proporciona información en tres aspectos importantísimos: el cultural, el estilístico y el sociopolítico.

Desde hace ya bastantes años, La jornada, casa del caricaturista y la revista Proceso, fueron testigos y divulgadores del talento del artista (porque los caricaturistas en su cotidiano hacer oxigenan las posturas artísticas e, incluso, rompen con las ortodoxias del llamado “arte puro”).

Fue en La Esmeralda, aquella legendaria escuela de artes del INBA, donde Helguera aprendió que la caricatura era (tenía que ser) naturalmente crítica. Pero más allá del discurso ideológico, había que ofrecerle un debate activo al sistema de vida injusto y desigual. Y ahí mismo fue donde Toño supo que solo a través del arte (combinando la ironía y el dibujo) podía expresar esa crítica con el vigor y la contundencia con la que, hasta el último día de su vida, llevó a cabo.
En paz descanse…

* Filósofo, escritor y académico, estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Es autor del poemario Lampos (Cuadrivio) y de la novela Tiempos Libres (Premio Letras Confinadas 2020). Dirigió por más de una década la revista de literatura Tierra prometida.

#ParaQueLoSepa: Un poeta glotón y altanero

Por Ricardo Sevilla

RegeneraciónMx.- En su juventud, Paul Claudel (1868-1955) fue un poeta ateo, glotón y altanero. Durante su adolescencia leyó con admiración a Baudelaire, y cuando conoció la obra del joven Rimbaud se deja embelesar por la lectura de “Une saison en enfer”. Atraído por el estetismo, se dejó tentar por las expresiones sofisticadas y, apenas pudo, corrió a buscarse un lugarcito entre los discípulos de Mallarmé.

Junto con Gide, Léger, Bloch, Jacques Rivière, Patmore, Fargue, Duhamel, Vildrac y otros apantallantes intelectuales, Claudel engordó la nómina de colaboradores que estampaban su nombre en La Nouvelle Revue Française. Al igual que aquellos autores ávidos de pensamientos abismales, el futuro diplomático francés buscó la sugestión en paradigmas filosóficos y arrancó sus primeras prácticas literarias esgrimiendo un porfiado rigor lingüístico.

Arrebatado por la trigonometría lírica del autor del autor de Un coup de dés jamais n’abolira le hasard, Claudel se impuso el rebuscamiento como norma poética. Hay que leer las piezas que escribió durante esta época, todas cuajadas de ecuaciones exóticas y artificios matemáticos: “Connaissance de l’Est” y “Poèmes de la Sexagésime”. Es probable que los lectores indiferentes a la aritmética del verso terminen atolondrados debido al oscuro lenguaje que utiliza. Es comprensible: Claudel, en ese momento, se juraba simbolista.

Pero la adhesión a los acólitos de Mallarmé terminó aburriéndolo y, al cabo de un tiempo, rompió su enlace con ellos. ¿Qué lo impulsó a truncar el vínculo? Él mismo nos ofrece la respuesta en sus “Mémoires improvisés”: «Nunca tuve el instinto de participación en un equipo. Siempre me resultó muy difícil acomodarme a eso. En ningún momento de mi vida me fue posible sentir ese sentimiento que se llama camaradería. Es un punto que tengo en común con Rimbaud cuando dice: “La camaradería y la compañía de las mujeres me estaban prohibidas”.». Eso, por un lado. Pero había más: Claudel, que recelaba de todo y contra todos, comenzó a pensar que la obra de los emperifollados simbolistas, además de su exotismo abstracto, gravitaba en el vacío. Y como él veía las cosas, el ateísmo y la negación ⎼cuando no el desdén o la completa indiferencia⎼ no pasaban de ser un gesto burdo que, por fuerza, “terminará extraviándose en la nada”. Y Claudel, como su admirado Pascal, dijo sentir un invencible horror frente al vacío. Y, ante el miedo de disiparse en la insustancialidad literaria, marchó a buscar un asidero. Y lo encontró justo en la religión con la que, desde muy pequeño, se la había pasado entre pleitos y devaneos: el catolicismo.

En el primer tomo de su “Journal” el poeta nos cuenta todo con pelos y señales. A los 18 años, durante una misa de gallo en Norte Dame, Paul, que toda su infancia se había sentido un niño triste y rechazado, decidió “abrazar el catolicismo” (sic). ¿Y qué lo llevó a tomar esa decisión, además del desconsuelo? En 1904, en una carta enviada a su amigo Gabriel Frizeau ⎼un extravagante productor de vino que se presumía amante del arte y, para probarlo, tenía atestada su casa de colecciones pictóricas y esculturas⎼ le contó el momento en el que sintió la conexión: “Asistía a vísperas en Notre-Dame, y escuchando el Magnificat tuve la revelación de un Dios que me tendía los brazos”.

No obstante, desde el comienzo de su enlace con el catolicismo, Claudel no se mostró moderado, sino todo lo contrario: ardoroso y afectado. Y para demostrar que no se andaría con timideces, le dio una vuelta de 360 grados a su obra, y poco a poco, se fue tornando uno de los escritores más sectarios y dogmáticos de su nueva tradición apostólica.

Y no paró ahí la cosa: Paul se apresuró a ungir su alma con los correspondientes sacramentos: bautismo, comunión y confirmación. Y para liberar su obra de toda apostasía, comenzó a derramar su credo sobre toda su literatura.

Después de su conversión ⎼y celosamente apegado a su nuevo misticismo⎼ se dispuso a extender su arenga en el campo intelectual. En primer lugar, lanzó una condena ⎼mejor dicho: una auténtica diatriba⎼ contra la inspiración introspectiva. Para el renovado Claudel, la conocidísima máxima socrática “Conócete a ti mismo” no pasaba de ser “una bobada y una pérdida de tiempo”. En la entraña humana ⎼de acuerdo con él⎼ no había “ningún conocimiento íntimo que sea digno de ser estimado”. Desde su punto de vista, el cuerpo no representaba más que una carcasa limitada y el espíritu ⎼“una esencia sin forma”⎼ corría el peligro de extraviarse como un céfiro si no contaba con un verdadero fundamento. ¿Y cuál era ese fundamento? El catolicismo, por supuesto.

Su repudio por las poéticas personales creció desmesurado y afirmó que “escribir historias privadas es destruir la propia sinceridad”. Para el autor de “Visages radieux” hablar de sentimientos individuales significaba adoptar una pose intolerable y, con la chusca gravedad de un clérigo salido de una novela de Léon Bloy, advirtió con dedo conminatorio: “Mirarse a sí mismo es falsearse totalmente”. Uno de los estudiosos más conspicuos de su obra, el crítico Félix Castan, subrayó, acaso irónicamente: “Claudel está contra la filosofía de la unidad, está por la filosofía de la pluralidad”.

Hasta ahí, todo bien. Cada artista, loco o cuerdo, puede abrazar libremente la doctrina o el evangelio que mejor le acomode. Pero el fanático Claudel ⎼que tocado un punto comenzó a sufrir el prurito del predicador⎼ no quiso contentarse con seguir él mismo sus propias pautas: anhelaba comunicar su mensaje y, con la misma convicción de los paulinos que llegaron a Salamina, intentó guiar a las huestes paganas hacia lo que, a su juicio, era la única verdad poética: “la palabra de Dios”.

Y ya metido hasta el cuello en su papel de apóstol, el poeta no se cansó de reprender e injuriar a los paganos que no compartían su credo literario. Y como los desdeñosos eran muchos, no dejó títere con cabeza. Utilizando como un fuete su poderoso estilo enrevesado, comenzó a denunciar a todos los “hipócritas anticlericalistas” que le salían al paso:

“Yo sólo conocía por Renan la historia de Jesús y, fiándome de la palabra de ese impostor, ignoraba incluso que se hubiera declarado Hijo de Dios. Cada palabra, cada línea, desmentía, con una majestuosa simplicidad, las impúdicas afirmaciones del apóstata y me abrían los ojos”.

Y de Santo Tomás, que también le parecía un fariseo, escribió: “ese buen hombre que nunca define nada, que está guiado por una pasión casi de loco, me llenaba de repulsión”.

Claudel, que no quiso formar parte de ningún coro, como no fuera el estrictamente católico, hizo crecer su inventario de rechazos: le negó méritos al naturalismo, repudió el ocultismo, desdeñó el socialismo y, más que cualquier otra tendencia, menospreció “el conjuro surrealista”.

Por suerte para sus lectores (ya cada vez más escasos), el poeta que siempre lo habitó, nunca dejó de trabajar con las más electrizantes dimensiones sonoras del lenguaje. El católico converso ⎼pese a que, haciendo pucheros mojigatos, abjuraba de su pasada militancia mallarmeana⎼ continúo ejercitando durante toda su vida una poética montada sobre un estilo embrolladísimo, reacio a toda claridad. Y aunque es cierto que sus tramoyas muchas veces rozaron la santurronería, lo cierto es que siempre fue un mallarmeano de closet.

* Escritor, periodista y traductor. Es coordinador de Opinión e Investigaciones en RegeneraciónMx.

Crean la gordita del socavón y el antojito se viraliza en redes

Las delicias culinarias en forma del socavón de Puebla siguen siendo un éxito en los negocios cercanos al hundimiento 

La gordita del socavón es la nueva preparación que llamó la atención de los turistas

Regeneración, 4 de julio de 2021. El socavón que se originó en Santa María Zacatepec, Puebla se ha convertido en una inspiración para los comerciantes de la zona.

Aquí te informamos que tres negocios se unificaron para crear el ahora famoso pan de socavón, el cuál se ha vendido al por mayor entre los visitantes del lugar.

Sin embargo, el pan fue sólo el inicio de una ola de preparaciones cuya idea es representar el socavón de Puebla.

En redes sociales han circulado algunas fotografías donde se da a conocer la gordita del socavón, la cual simula el hundimiento generado en Zacatepec.

Este curioso platillo fue creado por doña Mary, quien contó a Milenio que ha sido el platillo más exitoso de la temporada.

La gordita del socavón consiste en una gordita de frijol con salsas verde y roja, queso, cebolla y encima la adorna un huevo frito, el cual simula el socavón.

Doña Mary contó a Milenio que las personas le pedían una gordita con un blanquillo en medio, por lo que decidió apodarla como la del socavón para representar el hundimiento.

El platillo se convirtió en la nueva atracción del lugar

La cocinera Maricela Páez incluso nombró su negocio como ‘Cocina El Socavón‘ donde ofrece la especialidad de la casa y otros antojitos como quesadillas, memelas y moles.

La gordita y el pan del socavón son sólo dos de las preparaciones que han llamado la atención de los turistas.

Algunos internautas que han visitado el lugar relatan en redes sociales que también hay puestos de souvenirs como playeras y tazas con la leyenda «Recuerdo del socavón«.

María y Víctor fueron secuestrados y torturados por el CJNG en Aguililla

A María y a Víctor, su hijo, los secuestraron integrantes del CJNG el pasado 2 de junio. A él lo torturaron y asesinaron, a ella la golpearon y obligaron a presenciar las agresiones contra el joven. 

María y Víctor fueron secuestrados y torturados por el CJNG en Aguililla

Regeneración, 4 de julio del 2021. María y Víctor, su hijo de 20 años, fue secuestrada el 2 de junio de este año por integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Aguililla, Michoacán, municipio controlado por el narcotráfico.

Ese día 4 sicarios llegaron a su casa y sacaron al joven por la fuerza, Víctor gritaba desesperadamente, de acuerdo con Vanguardia. María intervino y les pidió que lo soltaran; sin embargo, la tomaron del cabello, la arrastraron hasta un automóvil y le dieron patadas para obligarla a subir. Uno de los golpes le rompió la nariz.

Los sujetos se llevaron a María y a Víctor en carros diferentes, los trasladaron a un paraje deshabitado. Ahí los golpearon con barrotes, pues les exigían la ubicación de dos personas que ninguno de los dos conocía.

En el lugar, obligaron a María a ver cómo torturaban a su hijo. Dos hombres le echaron ácido en su cara y brazos. Ella recordó que él le pidió perdón y creía que los iban a asesinar a ambos.

“Me lo quitaron y le echaban ácido en los ojos, lo quemaban, le echaban en el cuerpo, él sentía a morirse, él gritaba mamá defiendeme y cómo lo defendía, ocho horas nos tuvieron así”, explicó con lágrimas y voz quebrada.

Además, Víctor fue violado en repetidas ocasiones por los criminales, afirmó María. Después de eso los separaron y se llevaron a Víctor, a ella la aventaron a una zanja de la que no pudo salir. Antes de hacerlo la obligaron a hacer un video en el que dijo que la liberaron gracias a Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», líder del CJNG.

Después de lo ocurrido, la mujer huyó con sus otros dos hijos a Tijuana, ahí se encontró con el pastor Alberto Rivera, quien dirige el albergue Ágape.

El viernes pasado, María y sus dos hijos entraron a Estados Unidos para reunirse con familiares que viven en San Diego, donde esperarán la decisión de un juez que resolverá su estancia en el país norteamericano.

Asesinan a activista que denunció la contaminación de termoeléctrica en Colima

El fundador de Morena en Manzanillo, Díaz Valdez, fue asesinado a balazos cuando bajaba de su vehículo por hombres que viajaban en moto.

Asesinan a activista que denunció la contaminación de una termoeléctrica en Colima

Regeneración, 4 de julio del 2021. El activista, David Díaz Valdez, fue asesinado a balazos luego de bajar de su vehículo en Salahua, municipio de Manzanillo, Colima.

Díaz Valdez había denunciado la contaminación de la termoeléctrica, “General Manuel Álvarez Moreno”; lo cual afecta a la población de Campos desde la década de los 90.

El activista había estado encarcelado durante nueve meses, acusado de despojo y daño a propiedad ajena.

Sin embargo, un juez determinó dejarlo en libertad el 21 de junio, luego de que no pudo ser posible comprobar las acusaciones contra él.

De acuerdo con los reportes policiacos, Díaz Valdez fue fundador del partido Morena en Manzanillo, fue asesinado el viernes por sujetos que viajaban en una moto.

Aunque, los equipos de socorro llegaron al lugar del ataque, nada pudieron hacer por el hombre que ya no tenía signos vitales; por lo cual, la Fiscalía General del Estado (FGE) se hizo de cargo de las investigaciones, para dar con los responsables.

Díaz Valdez temía por su vida

Durante su estancia en prisión, Díaz Valdez señaló al gobernador priista de Colima, José Ignacio Peralta por su integridad dentro del penal; así mismo, lo hizo con el fiscal general del estado, Gabriel Verduzco Rodríguez; además, del magistrado de Manzanillo, Sergio Marcelino Bravo Sandoval.

“Yo no tengo conflicto con ningún reo peligroso aquí adentro por el cual me puedan matar; tampoco he intentado quitarme la vida en este penal; si llegara a morir aquí, el estado es el responsable”, indicó.

Luego de su asesinato, su hijo hizo una transmisión en Facebook, donde denunció que a su padre lo habían mandado a asesinar.

“Lo mandaron asesinar, ya saben que mi papá luchaba por las personas desprotegidas y como no lo podían callar lo mataron”.

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Novio de YosStoP la defiende de las acusaciones por pornografía infantil

El novio de YosStop rompió el silencio al publicar un comunicado donde menciona que la youtuber está presa «por una simple terminología» 

La pareja sentimental de la youtuber salió a defenderla de las acusaciones 

Regeneración, 4 de julio de 2021. Gerardo González, pareja de la youtuber detenida YosStoP publicó un comunicado donde externó su agradecimiento para los fans de la influencer.

El novio de YosStoP publicó un video a través del canal de YouTube JustYosS, el cual pertenece a la influencer.

El comunicado inició con los agradecimientos de Gerardo González hacia los fans que han mostrado su total apoyo.

«Quiero agradecerles a todos ustedes. A todas las personas que han expresado su inmenso cariño, apoyo y simpatía al respecto» declaró el novio de la influencer.

Por otra parte, la pareja de Yosseline ‘N’ mencionó que algunos medios de comunicación han difundido información falsa sobre la situación.

«A los medios quisiera decirles; ustedes pueden publicar lo que quieran porque al final eso es la libertad de expresión, pero al difundir información falsa, están exponiendo su seriedad informativa» mencionó Gerardo González.

Después de la advertencia sobre la información falsa, la pareja de la youtuber YosStoP declaró que la detenida es ajena a la situación en la que se encuentra.

«Yosseline no publicó, no almacenó, no comercializó, no distribuyó, no difundió el video en cuestión. Es más, Yosseline no conoce a ninguno de los involucrados, ella no estaba presente el día que grabaron ese video» afirmó.

La pareja de la influencer recalcó que ella solo habló de un tema que ya era viral, se expresó y por eso la están acusando el día de hoy.

Además del problema, Gerardo González apuntó que el caso se dio «por una simple terminología están comparando la expresión con un delito muy grave».

Finalmente, el novio de YosStoP señaló como una incongruencia el delito por el que se le acusa a la creadora de contenido, sin embargo, él se limitó a no dar más detalles del asunto para evitar entorpecer el caso.

Ryan Hoffman rompió el silencio y habló sobre su hermana YosStoP

El youtuber Ryan Hoffman, mejor conocido como ‘Rayito‘ también se pronunció al respecto.

El también hermano de la detenida YosStoP utilizó sus redes sociales para enviar un mensaje sobre el caso.

En dicho comunicado, el joven argumentó que él está muy afectado emocionalmente, además subrayó que es algo que tiene muy afectada a su mamá.

«Es una señora mayor, les quiero pedir respeto y que entiendan la situación por la que está pasando mi familia. Por el momento no puedo decir más porque la situación es bastante delicada» declaró.

El hermano de Yosseline ‘N’ concluyó su mensaje agradeciendo el apoyo por parte de los seguidores de ambos personajes del internet.

Líder indígena de Colombia es decapitado; van 84 líderes asesinados durante 2021

El líder, Luis Picasio, fue decapitado por un grupo de hombres armados que ingreso a la comunidad indígena ubicada al noroccidente de Colombia.

Líder indígena de Colombia es decapitado; van 84 líderes asesinados durante 2021

Regeneración, 4 de julio del 2021.El sábado se informó sobre el asesinato del líder indígena, Luis Picasio Carampaima; a manos de miembros de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (conocidos como Grupo del Golfo).

Así lo informó, el Instituto Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), indicando que el asesinato se llevó en el departamento del Choco, al noroccidente del país.

El líder indígena pertenecía a la comunidad del resguardo Catrú, en el municipio chocoano de Alto Baudó.

Picasio fue asesinado luego de que un grupo de hombres armados incursionó a dicho territorio, donde el líder fue decapitado.

Indepaz señaló que este nuevo asesinato podría provocar un «riesgo de desplazamiento masivo«.

Y es que, incluso la defensoría del pueblo había señalado que la comunidad indígena se encontraba en un alto riesgo de ataque; esto «por el accionar de grupos armados ilegales».

Por lo cual, se había solicitado la protección efectiva y urgente para poder brindar protección a esta comunidad indígena.

Hasta la fecha, con el asesinato de Picasio el número de líderes y defensores de derechos humanos en Colombia es de 84; sin embargo, la cifra desde el acuerdo de paz firmado entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno en 2006, ha dejado más de mil 200 asesinatos.

Pues incluso durante la semana pasada, Indepaz había informado que el líder, Danilo Torres, también había sido asesinado.

Por lo cual, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de Estados Americanos (OEA) había manifestado su «profunda preocupación y alerta».

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Cambian proceso de vacunación en CDMX, ya no esperarás sentado

Cambian proceso de vacunación en CDMX. Autoridades informaron que habrá 18 sedes permanentes. Su apertura dependerá de la disponibilidad de vacunas.

Cambian proceso de vacunación en CDMX, ya no esperarás sentado

Regeneración, 4 de julio del 2021. A partir del 6 de julio, las personas de la Ciudad de México que acudan a vacunarse contra la Covid-19 ya no tendrán que esperar sentadas previo a que les coloquen el biológico, de acuerdo con el director general de Gobierno Digital de la Agencia Digital de Innovación Pública, Eduardo Clark García.

En conferencia de prensa, informó que, las 18 semanas que lleva la jornada de vacunación les permitió hacer un análisis y modificar la logística de vacunación para mejorar la productividad a partir de esta semana.

Además, se instalarán 18 sedes fijas que se podrán usar cada semana; aunque, no todas estarán abiertas. Esto dependerá de la cantidad de vacunas disponibles para colocar.

Las personas que acudan a vacunarse deberán de llevar de forma obligatoria el registro del expediente de vacunación impreso, identificación oficial y comprobante si ya se aplicaron la primera dosis. Esos documentos se les pedirán en la entrada de cualquier sede; posteriormente ingresarán a las células vacunadoras, donde les aplicarán el biológico.

Por último, entrarán al área de observación. Ahí permanecerán sentados y les entregarán el expediente de vacunación, podrán llenar los espacios faltantes y el personal les proporcionará la información sobre el proceso.

Esta semana, del 6 al 10 de julio, se espera vacunar a 1 millón 44 mil 319 personas como objetivo, según Clark.

Las sedes de vacunación serán las siguientes:

  • Azcapotzalco: Arena Ciudad de México, Centro Cultural Jaime Torres Bodet.
  • Álvaro Obregón: Estadio Olímpico Universitario, Expo Santa Fe.
  • Benito Juárez: Centro Médico Nacional Siglo XXI, World Trade Center.
  • Cuajimalpa: Expo Santa Fe, Campo Marte.
  • Cuauhtémoc: Centro Médico Nacional Siglo XXI, Biblioteca Vasconcelos.
  • Coyoacán: Estadio CU, Cencis Marina, Inmegen, Prepa 5.
  • Gustavo A. Madero: Jaime Torres Bodet, Prepa 9, Arena Ciudad de México, CD Carmen Serdán.
  • Iztacalco: Palacio de los Deportes, Telecom.
  • Iztapalapa: El Vergel, Telecom, Voca 7, Fes Zaragoza.
  • Magdalena Contreras: Estadio CU.
  • Miguel Hidalgo: Campo Marte, Biblioteca Vasconcelos.
  • Milpa Alta: Deportivo Milpa Alta (no fija).
  • Tláhuac: El Vergel.
  • Tlalpan: Inmegen, Prepa 5.
  • Xochimilco: Deportivo Xochimilco (no fija).
  • Venustiano Carranza: Palacio de los Deportes.